Pocos imaginaban que la polémica artista británica Sam Taylor-Wood iba a ser la elegida para dirigir un película sobre la adolescencia de John Lennon.
Conocida por su video-retrato de David Beckham durmiendo, su única incursión previa en el cine había sido un corto de 15 minutos donde rendía homenaje a otro de los grandes grupos del pop, The Buzzcocks. Ahora su primer film, Nowhere Boy, ha conseguido cuatro nominaciones para los BAFTA (los Oscars británicos), entre ellos a la mejor película y al mejor director.
Basada en los años de instituto de John Lennon, el argumento se centra en la complicada historia familiar del músico y su comienzo con Paul McCartney en sus primeras bandas de rock. Tras la muerte de su tío, John Lennon se reencuentra con una madre a la que no ha visto desde la infancia.
Su estilo de vida, totalmente distinto al clásico y estricto de la tía que lo ha cuidado desde los cinco años, le descubre una música nueva y crea grandes expectativas en un adolescente atraído por el torbellino caótico y vital de la recién llegada.
Taylor-Wood adapta el pasado del que sería el líder de los Beatles y las dos mujeres que más influyeron en su formación: su tía Mimi, que interpreta una soberbia Kristin Scott Thomas (Cuatro bodas y un funeral, El paciente inglés), y su madre Julia, una pelirroja sensual traída de la mano sublime de Anne-Marie Duff (Diario de un escándalo, La última estación). Haciendo que el primer encuentro con su madre se produzca cuando el personaje es ya adolescente, el film resalta el contraste de la estabilidad de los valores tradicionales de Mimi frente a la vitalidad inconstante de Julia y los nuevos tiempos.
En la vida real John Lennon estuvo en contacto con su madre durante toda su infancia y recibió visitas casi diarias en la casa de su tía. Por lo que parece que la decisión de Matt Greenhalgh – guionista del biopic Control sobre el músico Ian Curtis– de mostrar una ruptura entre las dos hermanas no es nada casual. Con ello se adentra en la Historia y revela dos mundos que, sin entenderse, conviven en la sociedad británica de finales de los 50: la austeridad de la posguerra (el racionamiento de alimentos sólo finalizó en 1954) y la voluptuosidad exportada de América en la cápsula del rock n’roll.
Es en esta dualidad donde se concentra el peso de este film, que sin el conflicto y la interpretación excelente de las dos actrices británicas se quedaría en una historia nostálgica y entretenida en una Inglaterra muy soleada.
En parte porque Aaron Johnson no consigue hacer del todo creíble su papel de John Lennon. No sólo fracasa en su parecido con el músico (hay que hacer un esfuerzo por imaginarse a Lennon donde aparece un jovencito musculoso y atractivo) sino que no transmite la ironía e ingenio por las que el cantante se caracterizó. Su personaje no llega a revelar al músico que revolucionó la historia del pop y eso, cuando se trata de una biografía, puede ser frustrante.
La decisión de Taylor-Wood de no usar música de los Beatles es curiosa aunque lógica si se piensa que en aquellos días todavía no existía la formación. Aunque los que conozcan los discos de los chicos de Liverpool encontrarán muchos otros guiños: un plano del orfanato de Strawberry Field y Penny Lane, la aparición del virtuoso y sensible Paul, frases de canciones en los diálogos o una fugaz imagen de The Cavern, el pub que más tarde harían famoso los Beatles al regresar de sus años en Hamburgo.
Nowhere Boy transmite algo del cambio hacia el swing de los 60 y nos deja con una sensación placentera de tarde de domingo. Da igual que la historia, bien construida, no tenga grandes sorpresas. Cuenta con el magnetismo de las vidas íntimas de nuestros ídolos y con la magia del cine para mostrar los acontecimientos, no como ocurrieron, sino como nos gustaría que hubieran ocurrido.
Quizá no se recuerde como una gran película pero, igual que la canción donde se inspira su título, “Nowhere Man”, sirve para tararear y pasar un buen rato.
(Nowhere Boy, Director: Sam Taylor Wood; Guión: MattGreenhalgh; Intérpretes: Aaron Johnson, Anne-Marie Duff, Kristin ScottThomas; Gran Bretaña, 2009)